El icónico baterista de thrash metal habló con la revista Fistful Of Metal sobre su presente musical y los proyectos que lo entusiasman hoy.
Primero, Lombardo se refirió al nuevo álbum de Venamoris, el dúo que integra con su esposa Paula Lombardo: “Este es un álbum muy personal, nacido y creado en casa. Controlamos por completo los sonidos, los ritmos, los drones atmosféricos, las texturas, etc. Todo se hizo a nuestro modo”.
“Que estas sean letras de Paula también le intimida un poco, ya que son letras muy personales, y mostrarlas al mundo puede resultar abrumador”, afirmó.
Bueno, ahora sí, el baterista contó qué lo llevó a irse de Slayer: “Allá por el 89, después de girar tanto con Slayer, me sentía un poco frustrado por hacer lo mismo día tras día. Se volvió muy repetitivo y tenía unas ganas inmensas de hacer algo diferente”, explicó.
“Quería diversificarme y trabajar con otros músicos. Me sentía un poco camaleónico, capaz de adaptarme a muchísimos estilos musicales diferentes. Mike Patton siempre me decía que siguiera mis instintos y no tuviera miedo de mostrar mi arte al mundo”.
¿En qué anda Lombardo entonces? Dale play a lo último que publicó.